Es un diálogo estructurado para comprender el origen de tu malestar, lo que te está pidiendo y cómo relacionarte con él con más serenidad y libertad.
Trabajaremos creencias, valores y decisiones prácticas (sin patologizar) para ganar claridad, criterio propio y sentido en tu vida.
Cómo trabajamos (3 pasos):
Explorar: escuchar tu historia y mapear el contexto (hechos, emociones, ideas).
Clarificar: distinguir creencias útiles de las que te frenan; ordenar valores y prioridades.
Decidir y practicar: acordar acciones concretas y hábitos sencillos para el día a día.
Entre sesiones puedes escribir y te acompaño con breves ajustes.
Si te surgen dudas, tendrás mi contacto personal: email, WhatsApp o Instagram.
Me comprometo a responder en menos de 24 h para que no pierdas el hilo.
Con esta sesión no pretendo conseguir una información resumida acerca de tu estado sino que es un encuentro que nos permitirá saber si ambos tenemos una buena sensación y si sigues pensando que puedo ayudarte, estableceremos una fecha para lo que será la primera sesión.
Haz click en el siguiente botón para que podamos conocernos:
Si tienes dudas para reservar tu primera sesión de valoración sin compromiso aquí tienes un resumen de las preguntas más frecuentes.
Es un espacio de diálogo y práctica para comprender tu situación, ordenar tus ideas y tomar decisiones con serenidad y criterio propio. No sustituye a la psicoterapia; la complementa desde otra perspectiva (sentido, valores, libertad, finitud).
Áreas habituales de trabajo
Crisis existenciales y de sentido (soledad, libertad, duelo, finitud).
Búsqueda de propósito y dirección vital.
Dilemas éticos y conflictos de valores (personales/profesionales).
Decisiones difíciles y encrucijadas (cambios, relaciones, trabajo).
Hábitos y tiempo con enfoque filosófico (discernimiento, templanza).
Desarrollo personal y profesional desde la coherencia.
Depende de tu momento y objetivos.
Foco concreto (p. ej., decisión puntual o bloqueo acotado): procesos cortos.
Revisión profunda (sentido, valores, narrativa vital): procesos más amplios.
Trabajamos según tú marques el ritmo: puedes pausar y retomar cuando lo necesites.
El asesoramiento filosófico entiende la filosofía como «therapeia«, es decir, el cuidado del alma o arte de vivir. Por tanto, en este sentido (y sólo en éste) es una terapia, ya que se trata de un proceso de autoconocimiento en el que uno alcanza un progresivo equilibrio interior a medida que va adquiriendo una mayor comprensión sobre sí mismo y de su propio contexto.
No es una intervención clínica ni trata trastornos; para salud mental hay profesionales sanitarios.
Perspectiva: no clínica; es filosófica y existencial.
Objeto: sentido, valores, libertad, decisiones y coherencia vital.
Método: diálogo socrático, clarificación de creencias, ejercicios y prácticas de vida.
Límites: no diagnostica ni trata patologías; sí ayuda a pensar y actuar con mayor lucidez.
Sí. Muchas personas lo combinan: la terapia aborda lo clínico; el asesoramiento filosófico profundiza en sentido, valores y elecciones. Si dudas sobre tu situación (p. ej., depresión/ansiedad), consulta antes con tu psicólogo/a o psiquiatra.